Wednesday, June 18, 2008

Comalle, la magia de la contraforma

Comalle, es una tipografía que de alguna manera rinde un pequeño homenaje a la teoría de la Gestalt, ese libro que nos obligaron a leer en primer año y que hablaba de la percepción psicológica de los elementos y estaba repleto de apasionantes juegos visuales de formas, texturas y colores.

Recordaremos ese famoso ejemplo donde puedes ver dos siluetas caras de personas si ves la figura, pero si te fijas en el fondo, aparecerá milagrosamente una copa.

Bajo ese mismo principio de utilizar formas y contraformas muy reconocibles se estructura el concepto de Comalle.

A la hora de diseñar una fuente, podemos suponer que una tipografía de trazo muy delgado, tendrá contraformas amplias y abiertas, tan abiertas, que muchas veces se pierden en un infinito mar de blanco.
Como Comalle tiene un trazo más bien grueso, permite trabajar con acotadas formas en negativo, que van abriendo paso al trazo mismo, tranzando de igual a igual el espacio tanto negro como blanco.


Entendiendo a Comalle
Si miramos el ejemplo superior, podemos apreciar cómo el juguetón peinado de la g, recibe fascinado a la letra que le sigue, creando un interesante espacio entre las dos letras que, incluso sin juntarse y funcionando independientemente bien, crean un lúdico espacio virtual.
Lo mismo pasa con la cola de la "g", en la que el blanco externo entra muy tímidamente y termina esculpiendo con decisión la forma. La idea del trabajo de Comalle entonces, no es sólo pensar las contraformas internas de los caracteres, sino que intentar también integrar al vecino.

Existen caracteres que se prestan voluntariamente para delicados detalles en este juego de formas sólidas y su contraforma, como la arroba, en que es envuelta por si misma, rematando de una manera muy curiosa, citándose a si misma para proponer un dibujo distinto.


Hace algunos meses, hablábamos de la importancia del juego de velocidades en el trazado de las curvas en la tipografía. Comalle aprovecha al máximo ese delicioso juego de velocidades, creando un especial juego de intensidades de curva, muy coherente entre si, en el que prácticamente el capricho en su diseño está totalmente ausente. Estas curvas son trazadas cada una de manera muy natural y traducidas a bellos trazos.

En fin, la opción de trabajar con simpleza la complejidad de la curva y contracurva orgánica, es la gran apuesta de Comalle, una tipografía que su forma parece trazada por un hábil letrerista y su contraforma fue moldeada por un habilidoso cirujano y su bisturí.


En fin, Comalle está a la venta en Veer, y aquí pueden disfrutar de su especímen y continuar entendiendo el juego de formas de esta alegre y primaveral tipografía.
Por cierto, si quieren usarla para algún proyecto específico, pueden adquirirla acá.
Comalle, es una tipografía exclusiva para la colección Umbrella, de Veer.

Monday, June 02, 2008

Escogiendo tipografías

Es interesante que recién me de cuenta que el blog todavía no aborde el tema de la sensibilidad de la elección tipográfica. Hasta el momento sólo nos habíamos dedicado a conocer las razones para hacer que las tipografías que funcionan óptimo, pero de sensibilidad, sólo pequeños esbozos.
Muchos buenos diseñadores dicen que ser criterioso en la elección es un talento con el que se nace, y que no se educa. Sinceramente, creo que la elección de tipografías es algo perfectamente educable, pero claro, exige un importante conocimiento previo de las tipografías que puedes llegar a elegir. Y también es educable hasta cierto punto, porque depende de la mano con la que se trabaje, ya que hay diseñadores que le ponen mucho estilo propio a sus diseños.
Entonces, si estuviéramos trabajando en condiciones ideales, donde sólo nos debatimos a elegir entre las tipografías que tenemos, y todas funcionan correctamente (todas tienen “eñe”, “acentos”, y están bien espaciadas) ¿Cuál debiese ser nuestro principal criterio de elección?

Tipos de elección de tipos
Existen varias maneras de elegir tipografías. Desde simples procesos preconcebidos que respetan estilos, hasta procesos muy complejos que involucran complejos raciocinios, sin embargo, el resultado y el objetivo siempre será el mismo: que se lea lo que quiero decir.
Y para decirlo hay muchas maneras de hacerlo. Existen tipografías que nos trasladan a épocas específicas, nos crean sensaciones y nos evocan momentos. Algunas no expresan absolutamente nada, y otras hablan más de lo que pueden decir.
Descubriremos cada uno de esos mundos para enfrentar, partiendo con el más simple de todos:



1. El método cerrado
Massimo Vignelli, en una entrevista para la revista Communication Arts, decía que para él y su oficina le bastaba con trabajar con sólo siete tipografías.
Existen muchos diseñadores que trabajan con muy pocos tipos de letras, hay distintos motivos por que lo hacen, algunos por mediocridad, y otros porque sienten la necesidad de responder al estilo que el cliente espera de ellos.
La gente que trabaja con pocas tipografías, tiene muchas veces problemas al momento de diferenciar con claridad si lo que hacen es para una cadena de comida rápida, o un folleto para una financiera. Da lo mismo, para todo uso Arial o Times.
De alguna manera, son diseñadores que están acostumbrados a forzar la dirección de arte para que todo funcione con las tipografías que estoy acostumbrado a trabajar. De esa manera, la expresión se logra mediante el correcto uso de pesos, tamaños, colores, tramas, texturas, etc.
Existe gente con mucha trayectoria que le ha tomado toda una vida darse cuenta que su paleta tipográfica puede ir haciéndose cada día más y más pequeña, pero sin embargo, saben que fuera de su computador, está un maravilloso mundo de trazos tipográficos esperando ansioso por ser utilizado, que evoluciona día a día, y se hace paradójicamente más rico en cantidad y calidad.
Sin embargo, si no sabes lo que hay afuera, y tu paleta tipográfica es pequeña porque siempre lo ha sido, posiblemente se vea reflejado en tus diseños en forma de pobreza de ideas y sensibilidad a la forma.
De todas maneras, creo que tener una pequeña paleta tipográfica, es una limitante absurda, mucho más aún cuando eres de los diseñadores que siempre está tratando de proponer.
En fin, en este caso el criterio de elección tipográfico es caprichoso y muy personal. Por lo mismo no merece más análisis. Siempre ocupa las mismas.




2. El método directo
El método de elección de tipografías directo, es el método más simple, rápido, predecible y básico. Lamentablemente el método en el que suele caer la gran mayoría de los diseñadores.
Consiste en lo siguiente: Si necesitas una tipografía para escribir sombrero, buscas una que tenga forma de sombrero. Si necesitas una tipografía para escribir niño, buscas una que parezca que haya sido hecha por un niño, y si necesitas escribir perro, buscas una hecha a partir de pisadas de perro.
Es un método directo, porque a partir de la elección, no hay extracción alguna de conceptos asociados ni ideas complementarias. Es por lo general lo que esperaría ver el cliente (porque tampoco es capaz de ver más allá), y la manera fácil de hacer las cosas.
Entonces, cuando nos damos cuenta que elegimos una tipografía con lunares dentro, porque los perros dálmata tienen lunares en su pelaje, debemos pensar internamente, “hey, estoy haciendo una relación 1 a 1, ¿eso está bien?”.

Debemos recordar que el diseño de la tipografía es a la escritura, lo que el tono de voz es a la palabra hablada. (Lo que el interlineado y el interletraje es a la velocidad con que se habla, y la página escrita, puede llegar a ser una verdadera partitura, donde la elección tipográfica podría ser interpretada como la elección del instrumento).
Según eso, para decir perro, no es necesario ladrarlo, sino que basta con decirlo adecuadamente.

Veamos un ejemplo que pueda ser analizado desde 2 perspectivas.
Supongamos que debemos hacer un cartel que diga, “China, una tierra hermosa”.
Parece extraño, pero es raro que de inmediato nos volquemos en búsqueda de una tipografía que “sea como” una caligráfica china. Es normal que sea lo primero que se nos venga a la cabeza, pero ¿nos hemos cuestionado alguna vez si es lo óptimo?.
A pesar de que el resultado (si el diseñador es hábil), pueda ser el convincente por temas de color y composición, estamos dejando de lado un montón de interesantes ideas que tal vez debiesen ser tomadas en cuenta a la hora de elegir.

3. El método abstracto
(Retomando el ejemplo anterior) Si nos detenemos un minuto a pensar y hacer un pequeño análisis de la legibilidad de la tipografía que estoy usando, posiblemente me de cuenta que estoy sacrificando casi por completo la forma de las letras, para forzarlas a algo que no están preparadas. Es decir, tienen demasiada personalidad, tiene demasiada idiosincrasia.
Mejor, cambiemos identidad por legibilidad.

Cuando uno escoge con precisión un tipo de letra, acude por lo general a conceptos indirectos, y esto es muy importante para el diseño, porque si lo que estamos trabajando es un diseño funcional (un diario, una guía de teléfonos), las preguntas tenderán a lo siguiente: por qué me sirve determinada condensación, cuál es el grosor de letra que necesito, cómo deben ser las contraformas (abiertas, cerradas), de qué estilo debe ser la letra, cuál es la inclinación, cómo son sus proporciones, cómo está compuesta su familia.
Sin embargo, si trabajamos con un diseño de identidad (cómo el de china) tal vez debemos hacernos las preguntas en función del contenido de la forma de la letra: por qué un tipo de curvas me sirve o no, por qué la versatilidad del grosores es fundamental a la hora de la elección, cómo se presta para recibir todo tipo de combinación de colores, cómo se lee (la pregunta es cómo se lee, no si se lee o no), cuál es el concepto de su itálica, cuál es la o las letras que tienen detalles que la hacen diferente a las demás, etc.

Entonces, en vez de hacer una elección casi a ciegas, hacemos una reflexión sobre el entorno que genera lo que necesitamos diseñar, en este caso, el cartel de China. ¿Qué colores tiene china?, ¿cómo pudo entender que no necesito hacerme pasar por chino para hablar de china?. Lo que necesito, no es plasmar la cultura china en un papel, sino que basta con un acercamiento. Y si ese acercamiento no me lo da completamente la tipografía, tal vez sea bueno diseñar un gag que haga que todo funcione perfecto.
En fin, crear un clima de ambiente chino, rescatando su esencia, es a veces mejor que hacerse pasar por chino.

Recuerdo que hace algunos artículos, en la presentación de la tipografía Beauchef (una tipografía a pedido), los requerimientos de diseño fueron los siguientes: “necesitaba una tipografía que fuera tan ruda como las matemáticas avanzadas, pero tan legible, clara y exacta como los números mismos. Una tipografía que sea tan vanguardista como los sorprendentes proyectos que abordan, pero tan conservadora, tranquila y respetuosa como los clientes que necesitan de sus servicios. Que sea tan vistosa como las voluminosas fórmulas con las que trabajan, pero a la vez que sea tan humilde como la cifra final que los resultados entregan.”
En ese momento, entender la esencia de las matemáticas, era más importante que forzar a que un “3” tenga la forma de una “E”, o que un “7” tenga la forma de una “T”, como puede ser básico pensar.

Entonces, aparte de saber escoger tipografías útiles, es muy necesario no sólo estar al tanto de todo lo que va saliendo al mercado día a día, sino que también es muy importante tener un conocimiento general de formas de tipos de letra, y manejarlo casi como uno maneja la discografía de música: ésta canción va a ser para cuando esté triste, esta para cuando quiera bailar, y esta, para cuando necesite coraje, etc..

Sunday, March 30, 2008

La fiesta de disfraces de Letritas


Antes de empezar a escribir cualquier cosa, es obligación agradecer a cada uno de las personas que han hecho de letritas uno de mis proyectos más importantes. Letritas es un blog que a veces muy querido y otras veces duramente criticado. A pesar de todo, creo que es un espacio atípico de discusión tipográfica, que logró tener un sello personal, y lo ha mantenido durante estos 2 años.
Nunca he sido un tipo con talento para escribir (a lo mejor hasta se nota), sin embargo, la motivación por querer hacer las cosas lo mejor posible con amor, y esas ganas casi incontenibles de contar con ejemplos y de manera muy didáctica, un poco de práctica-teórica de la tipografía, ha hecho que letritas pueda tener un espacio en sus favoritos.
En estos 2 años han sido muchos los consejos que he recibido, me han enmendado de gravísimos errores, y me han ayudado desinteresadamente cuando algún código html ha destrozado la estructura del blog. Les agradezco de sobremanera, así como también a las personas que han continuado las discusiones de letritas en sus blogs, las han referenciado, o simplemente han citado un par de frases de algún artículo que les gustó.
A todos ellos muchas gracias, y tengo una bitácora donde guardo orgulloso, cada una de sus referencias (las que voy encontrando a medida que navego).
Les agradezco finalmente porque he aprendido muchísimo haciendo el blog, pero aún más, he aprendido de ustedes, de sus comentarios, de sus consejos, y de ver las estadísticas de cuáles son los temas que más les interesa.
Muchas Gracias.

El cumpleaños de letritas
Como Letritas es un blog donde la participación de sus lectores es fundamental, los invito cordialmente a participar en una fiesta de disfraces, en la que el logo de Letritas, el anfitrión, será homenajeado.
La invitación se trata de jugar a diseñar una versión disfrazada del logo de letritas.
En el blog, en un par de artículos se ha hablado de disfrazar tipografías.
Allá apunta este ejercicio:
Jugando a ser Garamond
La fiesta de disfraces

El resultado pueden enviarlo a mi mail: jpdegregorio @gmail.com
Como dato adjunto, les digo que no habrá ninguna selección de trabajos, se publicarán todos, a menos que alguien haga algo que ofenda al blog bajo el anonimato o algo así.
Pero jamás se excluírá a alguien que considere que su trabajo le quedó feo.

Si necesitan explicar conceptos, o dar links a sus portafolios, pueden hacerlo, y los invitados serán presentados a medida que vayan llegando.

El logo de letritas (el esqueleto de su nuevo proyecto) pueden descargarlo de acá, y de motivación les dejo 2 ejemplos más el logo oficial:



Que lo disfruten, porque puede no ser un ejercicio simple, pero aprenderán por montones. Gracias.




LOS INVITADOS

El primer invitado en llegar, curiosamente es mi padre. Fernando De Gregorio, que quedó muy entusiasmado con el artículo anterior y quiso de inmediato participar. El es profesor de arte del colegio marista Instituto San Martín de Curicó, y uno de sus hobbies es ser pintor de letreros.


César Puertas, es un diseñador colombiano que recientemente fue nominado con su fuente Urbana, uno de los diseñadores tipográficos más influyentes del 2007 según la revista typographica. Precisamente el logo de letritas que nos presenta, rescata las terminaciones de su bella tipografía. Es un honor tenerte de invitado amigo.


Pedro Valdegrama es un diseñador gráfico de Valladolid, España. Le fascina la tipografía, y aunque no tiene el tiempo de cultivarla, dice ser un aficionado que disfruta con ellas.
Todos sabíamos que la bickam script se ofrecía sonriente para ser disfrazada, Pedro lo hizo posible y es nuestro tercer invitado en llegar a la fiesta. Muchas gracias, y felicitaciones.


Héctor "tiTO" Barroso, es un diseñador gráfico chileno que desde hace un par de años le apasiona la tipografía. Diseñó una bella tipografía sans serif llamada Quirihue.
Su versión del logo es algo más freestyle, y rescata la bella espontaneidad de una delgada pluma caligráfica, con detallistas terminaciones al más puro estilo "sudtipos". Gracias Tito.


Miriam "Wuuaco"Coronado es una talentosa diseñadora gráfica de Guerrero, México.
Reconoce que le cuesta aprenderse los nombres de las tipografías, pero cuenta que desde que conoció a Letritas entró con mucha fuerza en este mundillo.
Su versión es mucho más estilo libre que los anteriores y no le rinde tributo a nadie en especial, pero con las curvas que toma, podemos reconocer pequeños tintes de la sicodelia de décadas anteriores. Muchas Gracias Miriam, y felicitaciones por tu bello trabajo.


Pedro Valdegrama, nuestro amigo español de más arriba no para, y sigue muy entusiasmado jugando con el logo. Manda una segunda versión, que también es muy interesante y lo explica así: "Se trata de una variación que en cierto modo emula el trazo de la tinta china y que subvierte la limpia modulación de rasgos inclinados que tiene tu logo, haciendo que los ascendentes converjan hacia arriba de una forma un poco caótica."
Muchas gracias nuevamente Pedro.


Freddy Cáceres es un diseñador prioritariamente web de la Florida, en Santiago de Chile.
Gracias a la dupla Castillo-Osses, se ha transformado en un verdadero amante de la tipografía.
La versión de su logo, al igual que la de Pedro Valdegrama, se escapa un poco del trazo original, pero es por una interesante búsqueda a partir de leves modificaciones a la fuente Mr. Leopold, de Alejandro Paul. Una tipografía caligráfica con un leve contraste entre sus trazos más gruesos y delgados.
Gracias Freddy y felicitaciones.


Jko Contreras es uno de los más entusiastas diseñadores de tipografías de Chile. Los que han podido disfrutar de su proyecto de título pueden comprobarlo. Es un referente obligado en materia de autogestión de proyectos de diseño, y un excelente académico.
O sea, un capo por donde se le mire.
Jko es conocido por su movida punk anarquista, y un poco también por el gusto por la tipografía desordenada. Tiene algunas tipografías grunge a su haber, como la bella masapunk.
Con la misma delicadeza que le dedica a sus fuentes, crea una versión desgarrada del logo de letritas. Y aunque maltratar una línea tan delgada puede tan absurdo como cubrir de barro un jarrón fino, pueden hacer click sobre la imagen para disfrutar el bello resultado.
Gracias Jko.


Mario Quiñones Faúndez es un estudiante de 5to año de Diseño en Comunicación Visual de la Escuela de Diseño de la UTEM de Chile.
Su versión del logo rinde tributo al diseño de retícula, a ese maravilloso mundo de pixel que vemos en nuestras pantallas.
Muchas gracias Mario, felicitaciones.


Guido Roach (Merfat), es un profesor de matemáticas y un que le fascina el mundo de las letras y sus absurdos juegos, llegando a ser un extraordinario ambigramista.
Precisamente Merfat nos invierte el logo y lo convierte en un sorprendente ambigrama.
Sorprendente.
Muchas gracias por participar. Y felicitaciones por el extraordinario resultado.

Lucía Domenech es de Mendoza, Argentina y está pasitos de terminar la tesis y recibirse.
Es aprendiz de calígrafía desde hace 4 años, participante de espacioeme, e integrante del estudio de diseño y caligrafía Campoy Príncipi.
Con una de sus plumas de copperplate (esas de punta fina que se abren cuando las aprietas contra el papel) y tinta sumi, se puso a ensayar posibilidades. Sorprendentemente, la tinta se terminaba a la mitad de recorrido y es muy gracioso que quedaran las letras medio desnudas, medio disfrazadas. Luego hubo un par de retoques digitales a algunos detalles, aunque algunas evidencias propias de la letra hecha a mano tenían que quedar. El resultado es una hermosa manera, y muy espontánea de disfrazar el logo. Muchas gracias Lucía, y felicitaciones por el bello resultado.


El académico de la Universidad Finis Terrae y la Andrés Bello en Chile, Javier Cancino tiene una particular y muy interesante visión del diseño, en la que la experimentación es su bandera de lucha, y donde nada da por descartado hasta que se probó.
Javier envía 2 propuestas de regalo para el aniversario, las dos dibujadas a mano.
La primera tiene un trazo irregular, lo que le da un particular efecto de reventado de la tinta simulando un zoom profundo.



El segundo envío de Javier nos muestra algo mucho más experimental en el que busca resolver el logo con trazos duros, muy ochenteros (casi como el logo de anthrax, slayer, ac/dc, megadeth, kiss, etc.) una forma que es muy amable.
Muy interesante propusta. ¿Qué pasaría si vistiéramos de heavy metalera de los ochentas a una barbie?.

Monday, March 03, 2008

Sistematización para primaria

Hace algunos días, el profesor de arte de educación básica Fernando De Gregorio, mi padre, me comentaba sobre la importancia de enseñanza del diseño de tipografías en los alumnos de 5º a 8º básico (10 a 13 años).
Según la reforma educacional, los alumnos tienen que aprender a diseñar afiches y piezas de comunicación como revistas, folletos, etc., con el fin de entender la jerarquización de importancia, tamaños, colores y contrastes. O sea, diseño gráfico puro.
Con el lápiz en la mano, habla con propiedad que posee 2 estilos de sistematización, no tienen nombre, pero los bautizaremos como la sistematización por retícula, y la sistematización óptica, el sistema simple y el complejo. El primero es descendiente de la ilustración artística (su pasión) y es muy usado en comics y caricaturas. El segundo, es el resultado de un complejo ejercicio de más de 30 años de experiencia como pintor de carteles de cine y letreros publicitarios.

El método reticular
El método reticular es el más conocido dentro de los métodos de sistematización y lo podemos reconocer en 3 modalidades, el geométrico, el proporcional y el orgánico.
El método reticular reconoce una grilla de 5 cuadraditos de alto por 3 de ancho, en la que debiesen caber todas las letras del alfabeto.
Para los niños, y como primer acercamiento al diseño de tipografías, resulta fundamental entender que esta grilla los acompañará desde el primer carácter, hasta el último que diseñen.


a. La grilla geométrica.
La grilla geométrica es la más sencilla de todas y responde a una obvia manera de ir llenando cuadraditos con negro. En la s
ala de arte, los materiales eran tan sencillos como una hoja de matemáticas, una regla un lápiz y un compás. El sistema de composición es tan sencillo que los alumnos en la misma hora de clases ya han diseñado su nombre completo, y se preparan para la próxima semana para traerlo en limpio.
El resultado de este ejercicio, arroja por lo general, una tipografía muy legible y muy similar a una DIN, lo que es ideal para componer titulares y frases cortas, hacer lienzos para la semana del colegio, decorar el diario mural, etc. (Puedes hacer click sobre las imágenes para ver a tamaño real)

b. La grilla proporcional
La diferencia fundamental entre esta grilla y la geométrica, básicamente es la distribución de las proporciones de las celdas. Si nos regimos estrictamente a la grilla, en la primera sólo podemos conseguir sólo grosores de línea uniforme, sin embargo, usando ésta podemos corregir óptimamente los errores de percepción de estos gosores de trazos. Además, podemos controlar con más soltura el tamaño de las contraformas internas con respecto al ancho, alto y peso. Incluso podemos controlar el expandido y el condensado de las formas, sin dejar de ser rigurosamente fiel a la grilla.
Si ponemos un poco de atención al ejemplo, podremos darnos cuenta que nuestra letra, a pesar de ser monoespaciada, ya no se ve como una fuente tan amateur. Sin embargo, sigue siendo una letra rapidísima de construir.




b. La grilla orgánica
La grilla orgánica es el último nivel de nuestro ejercicio, en donde dejamos de pensar en criterios tipográficos encerrados en una grilla ortogonal y nos tomamos la libertad de curvar, inclinar, o hacer una grilla en perspectiva para lograr sorprendentes nuevos diseños, buscar un poco más de expresión, o bien distanciarse un poco de lo que hace el resto de los diseñadores.
Y si nos quisiéramos preguntar qué tanta libertad nos deja la grilla orgánica, sería bueno mirar con un poco más de atención a Wes Wilson para darse cuenta que detrás de todo su estilo sicodélico existe una malla matemática que lo controla todo. Todo.


La sistematización óptica
Si a la grilla anterior, le quisiéramos seguir dando valor agregado para que tipografías tengan ese delicado carácter profesional, debemos hacerle pequeños ajustes para que puedan funcionar perfecto. Lamentablemente, muchos de estos detalles se consiguen con la experiencia y el trabajo crítico, aunque hay muchos secretos que pueden ser fácilmente compartidos y rápidos de aprender.
En el ejemplo podemos ver como el trazo horizontal medio de cada una de las 4 letras sufre algunas variaciones de altura, así como las horizontales de la E son un poco más cortas y no alcanzan a llegar donde le corresponde. Por el contrario, la R necesita que su diagonal pase un poco más allá de la línea de la grilla.
En fin, la grilla nace como perfecta delimitadora, pero sigue siendo el ojo el que decida si todo está correcto o puede seguir mejorando.








Thursday, December 20, 2007

Curveando a lo Rossi

Muchas veces me he quedado atorado al tratar de explicarle a alguien acerca del correcto manejo de curvas en la tipografía.
Explicar por ejemplo que todo nace a partir de un trazo invisible que define el lenguaje y la naturaleza de la curva.
Pero ¿cómo puedes explicar los conceptos asociados a la invisibilidad?.
Es mucho trabajo entenderlo, aún más explicarlo, y creo firmemente en que el buen manejo de las curvas diferencia a un buen diseñador de un gran diseñador.
Prefiero tirarme en mi sillón y disfrutar de un impresionante Valentino Rossi, el amo y señor de la moto GP, como da esas maravillosas curvas, con una fuerza y una velocidad realmente delirante.
Los comentaristas hablan de conceptos asociados a “tomar la buena curva”, y el trazo perfecto. Hablan con propiedad de los errores de sistematización de la velocidad de los giros.
No me di ni cuenta cuando tenía un cuaderno en mi mano con varias palabras subrayadas: fuerza, velocidad y sistematización. Y como conclusión, “la buena curva=trazado perfecto”
Entonces todos los conceptos que necesitaba explicar asociados al misterioso trazo invisible, Valentino los iba revelando al tiempo que hacía magia sobre la pista.




1. La recta y el cálculo de los mínimos
En el ejemplo podemos revisar una serie de conceptos.
Si Valentino quisiera tomar la curva de la manera más corta, tal vez le bastaría seguir la línea amarilla, pero debido a la velocidad que lleva y a la fuerza que esta misma produce, el trazado resultante es el verde. Por lo tanto, si Rossi va a 200km por hora, ¿cuál es el radio mínimo que necesita para hacer un giro de 180 grados?.
Podemos definir los triángulos rojos como inicio de la curva. Estos son puntos de inicio y de objetivo a la vez, e indican el inicio y el término del segmento de la curva.Curiosamente, esos triángulos rojos, son los mismos puntos donde debiesen estar ubicados nuestros bezier. ¿Y qué hay de los manejadores?, los manejadores son los que nos permiten entregarle la velocidad y fuerza adecuada a nuestra curva.





2. Los tipos de curva
De acuerdo a lo anterior, y atendiendo a la técnica de la curva, podemos reconocer 3 tipos de velocidades de curva:
a. La curva abierta: es la curva que busca optimizar la pista, y trata siempre de ser amplia, con el fin de mantener todo el tiempo la velocidad lo más alta posible, sin la necesidad de producir fuertes cambios de ritmo. Da la idea de una fuerza mucho mayor.
b. La curva media: es la curva que respeta el trazado de la pista, es conservadora y no tiene ni la velocidad ni la expresividad de la curva abierta, pero es una curva que es muy fácil de sistematizar.
c. La curva cerrada: Es la curva en que el inicio y el término del arco están más cerca. Este tipo de curvas es la más lenta, o que tiene los cambios de velocidad más marcados.





3. La velocidad
La velocidad es la resultante de la complejidad del trazado o de la manera en que se tomen las curvas. Como muestra la imagen (tomada del caso anterior), Valentino no puede tomar todas las curvas a la misma velocidad, pero está claro que puede optimizar el espacio que le proporciona la pista para hacer que la velocidad sea mucho más regular.
En el trazo de las curvas de una tipografía es lo mismo, pueden que no todas sean tomadas a la misma velocidad, pero si vale tener en cuenta que las no debiesen ser un ramillete de estilos, fuerzas y velocidades, ya que la sistematización de la forma, esa misma que nos habla de dos letras pertenecen al mismo alfabeto, se puede ver afectada. (hacer click a las imágenes para ver a tamaño real).


Y por supuesto, un video de nuestro mentor en la Moto GP de Portugal del 2006, que por cierto, perdió por trazar mal una curva.

Friday, November 16, 2007

Tipografía Corporativa: Beauchef

Hay lugares y oportunidades que no puedes desperdiciar.
Trabajar en un proyecto donde te abren las puertas para que propongas lo mejor de tu diseño, en una agencia tan vanguardista que te sientes diseñando con palos y piedras, es una oportunidad única para lucirse y esforzarse por experimentar con elementos concretos.
Es así como el Centro de Modelamiento Matemático de la Universidad de Chile se contacta con Tesis DG, para hacer una monografía que pretende explicar cómo las matemáticas avanzadas son capaces de explicar desde el problema más simple, hasta la tendencia de expansión y crecimiento orgánico más complejo.


El nacimiento de Beauchef
Una de las tareas más largas y tediosas en el diseño gráfico, es buscar tipografías. Una tipografía que tenga la forma perfecta para que resuelva tus problemas visuales, pero a la vez funcione perfecto al tamaño que la quieres, y que tenga el grosor y las proporciones adecuadas.
En definitiva, la monografía necesitaba una tipografía que fuera tan ruda como las matemáticas avanzadas, pero tan legible, clara y exacta como los números mismos. Una tipografía que sea tan vanguardista como los sorprendentes proyectos que abordan, pero tan conservadora, tranquila y respetuosa como los clientes que necesitan de sus servicios. Que sea tan vistosa como las voluminosas fórmulas con las que trabajan, pero a la vez que sea tan humilde como la cifra final que los resultados entregan.

Bajo esas condiciones nace Beauchef. Una letra sencilla, poco expresiva pero a la vez muy vanguardista, que explica sus extrañas proporciones en la búsqueda de de un look tabular como los números.
Sin ningún trazo que se escape a la norma, las únicas opciones de maniobra son jugar con los grosores, y buscar torcer la geometría a partir de proporciones poco utilizadas. Las proporciones numéricas.

El simple hecho que Beauchef no contemple en su diseño las minúsculas, la inhabilita para escribir textos extensos; sin embargo, por su personalidad, se hace ideal para escribir párrafos cortos cargados de autoridad, ya sea para presentar capítulos, declaraciones de principios, o exponer teoremas cerrados y exactos.

El concepto de la letra
El diseño de la letra nace a partir de 2 fuertes influencias: la inexpresividad expresiva de la tipografía Din, y el rescate (aunque sólo conceptual) de algunas tipografías noventeras, que experimentan con formas poco académicas (de esas que uno las ve y las bota a la basura), pero que usadas con elegancia pueden llegar a ser muy vistosas.

Finalmente, y uno de los puntos más importantes a la hora de diseñar la letra la letra, es saber dónde tiene que trabajar. Y en un brochure matemático, donde abundan las complejas infografías, llenas de colores, con vanguardistas transparecias, la tipografía no puede ser la principal actriz.


Agradecimientos especiales al Centro de Modelamiento Matemático, José Neira, Tesis DG y a Francisca Reyes.




.

Thursday, October 25, 2007

Tipografía híbrida

Uno de las sensaciones más gratificantes al hacer clases de tipografía, es sentir que el conocimiento se está renovando minuto a minuto, al ritmo del recambio generacional.
Con el curso, hace algunas semanas acabamos de hacer un interesante trabajo que pretendía estudiar la forma de las letras con el fin de crear híbridos para componer un pequeño texto.

La manera más común de entender una mezcla entre 2 o más tipografías es tomando algo de esta, algo de esta otra y listo. Sin embargo, y a medida que las correcciones avanzaban nos empezamos a dar cuenta que entre errores conceptuales y genialidades, las propuestas se empezaban a hacer cada vez más interesantes.

Podemos entonces concluir que existen al menos 4 maneras (mezclables unas con otras) de conceptualizar una interesante mezcla tipográfica.





1. Mezclando terminales
Mezclar terminales, es la solución más inmediata a la hora de pensar un híbrido. Le saco un trazo a una y se lo entrego a la otra. Si lográsemos dividir por la mitad cada uno de los trazos, podríamos entender que existe un inicial y un terminal.
Cada una de estas secciones a su vez, las podemos usar como módulos e ir componiendo nuevas letras, entendiendo cómo con la simple integración o exclusión de elementos podemos ir potenciando y reforzando nuevos conceptos.
En el ejemplo podemos ver que a partir de los 2 trazos de la “r”, podemos obtener 3 terminales que mezclados entre si, obteniendo 6 “erres” híbridas distintas unas de otras.





2. Mezclando contraformas internas-externas
No deja de ser interesante conceptualizar una mezcla en la que el contorno externo mantenga un aspecto y por dentro nos brinde un lenguaje completamente diferente.
Es decir, que por fuera sea de una manera, y por dentro de otra, saltándose todas las leyes de la buena tipografía.
En el ejemplo podemos ver 2 casos, en el primero la tipografía bodoni aloja la contraforma interna de la fette fraktur (no literal, claro está, pensando en que el ejercicio tiene que funcionar por sobre el “cumplir la regla”), mientras que en el segundo, la gótica recibe la contraforma interna de la helvetica.





3. Un concepto de mezcla integral
Podríamos decir que puede ser una mezcla entre el primer punto y el segundo, pero no. Esto es ir un poco más allá y provocar un perfecto matrimonio entre los dos estilos, definiendo con claridad qué parte de cada letra quiero mantener. El objetivo del ejercicio es entender que el lenguaje está por sobre el respeto de la forma.
En el ejemplo, tenemos que la “a” trabajada no corresponde literalmente ni a uno ni a otro tipo de letra, sino que es capaz de adaptarse a una mezcla de trazos e intenciones.







4. Agregando extensiones
Una cosa es alterar el trazo de la letra, otra distinta es intervenir la forma y contraforma.
Pero algo muy distinto es entender la mezcla como una adición (o sustracción) de formas (o contraformas), tomando pedazos prestados de una para vestir a la otra.
En el ejemplo podemos ver a la nueva “R”, ser disfrazada de gótica con pedazos escogidos, y que no necesariamente corresponden a obvias continuaciones de trazos.


Este tipo de ejercicios por lo general son muy simples, pero a la vez muy poco practicados. Mezclando dos o más tipos de letras podemos descubrir cosas notables con respecto al trazo, la forma y la contraforma, pero por sobretodo podemos perderle un poco más el miedo a la manipulación de las letras.